Empieza a sonar esa canción y me alejo.
No importa donde este, no importa que este haciendo, el cambio es rotundo e inmediato.
No necesito armar las valijas, no hay tiempo para preparativos, con solo escuchar los primeros acordes dejo de estar , dejo de ser, para ser y estar en otro lugar, en otro tiempo, donde caprichosamente mi mente confabulada con la música han decido transportarme.
La música fue dotada de ese poder innato, de esa magia que las ciencias solo tímidamente intentan imitar.
Recuerdos, momentos, personas, situaciones y lugares se atropellan en mi mente.
Como pequeñas diapositivas van apareciendo una tras otra, se van superponiendo cada vez con mayor detalle y nitidez.
La canción llega a su fin.
Las diapositivas desaparecen.
Vuelvo a la realidad.
Génesis
Hace 17 años
No hay comentarios:
Publicar un comentario