La revelacion se habia dado a conocer en forma drastica y absoluta, la ruta hacia la ansiada meta estaba en marcha, y a cada paso la satisfaccion aumentaba, infinitas opciones se presentaban fortaleciendo el poder imparable, avasallante e incondicional de la revelacion.
El libre albedrio le habia permitido vencer todos sus fantasmas y miedos, los obstaculos eran derribados sin compasion ni duda, la determinacion ejercia una tirania implacable sobre la adversidad y la incertidumbre, que a cada instante perdian su poder, debilitandose mortalmente hasta finalmente desaparecer.
La meta, en un pasado utopica y remota, ahora era tan alcanzable y real como su propia existencia.