viernes, 5 de diciembre de 2008

Hoy

Hoy saldremos a vivir otras vidas
Hoy será una noche de bodas
Hoy tomaremos whisky sin soda
Hoy te pondrás tus medias negras
Hoy el maquillaje no apagará tu risa
Hoy nos iremos pa’l sur
Hoy soñaremos, así que las pastillas guárdatelas
Hoy seremos peces de ciudad
Hoy será como ir a la cancha de Boca en colectivo
Hoy la madrugada no tendrá corazón
Hoy sabrás de sobra que eres la primera
Hoy tendremos una cena con velitas para dos
Hoy nos encontraremos a la orilla de la chimenea
Hoy será una noche tan cinco estrellas
Hoy habrá ruido, mucho ruido
Hoy el calendario no vendrá con prisas
Hoy te olvidarás del boulevard de los sueños rotos
Hoy bailaremos el rock and roll de los idiotas
Hoy escucharemos la canción mas hermosa del mundo
Hoy te sentirás una superstar
Hoy no querrás un amor civilizado
Hoy nos jugaremos la boca y dirás esta boca es mía
Hoy tendrás un alma que no tenías
Hoy el mundo parecerá recién pintado
Hoy nos sobraran los motivos
Hoy tendrás ganas de
Hoy estará muy lejos el olvido
Hoy verás aves de paso y mariposas de sangre marrón
Hoy tendrán razón tus amantes
Hoy nos olvidaremos donde habita el olvido
Hoy abusaré de tu inspiración
Hoy ganará el quiero la guerra del puedo
Hoy habrá arrabales en los carnavales de tu corazón
Hoy nos darán las diez y las once
Hoy dibujarás un corazón en mi espalda
Hoy serás una chica Almodovar
Hoy las mentiras serán piadosas
Hoy nos diremos adiós, ojala nos volvamos a vernos

Y quizás mañana cuando despierte no recuerde nada de la noche anterior
Y quizás mañana será peor para el sol
Y quizás mañana me encuentre cerrado por derribo
Y quizás mañana no encuentre quien me diga de ti ni media palabra
Y quizás mañana me sienta en arenas movedizas
Y quizás mañana me encuentre por los tejados
Y quizás no te olvide ni en 19 días ni 500 noches.
Y quizás piense que el amor es un juego, pero que amores que matan nunca mueren
Y quizás te recuerde princesa y se me pierda una lágrima de plástico azul
Y quizás piense que te cambiaria por cualquiera
Y quizas piense que las mejores promesas son las que no hay que cumplir
Y sin embargo … vale la pena intentarlo.

Homenaje a Joaquín Sabina, el genio de Úbeda.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Pensamientos

Era de noche. Era lo único que tenia claro. Si alguien le hubiera preguntado que hora era, su respuesta como siempre hubiese sido imprecisa. Era tan tarde que hasta las estrellas se habían marchado. Era en ese tiempo indefinido que separa la noche del día. La una? Las dos? Quizás las tres de la madrugada? Al final de cuentas, que importaba?

Las calles estaban desiertas. Hacia varias horas que llovía intensamente y la ciudad lo empezaba a sentir. Un viento nervioso sin dar explicaciones hacia temblar los árboles con decisión. En esas condiciones las personas preferían quedarse en sus casas. El no.

Estaba cansado. Como tantas otras veces manejaba con destino incierto. Era uno de uno de esos momentos donde se dejaba llevar por la vida, intentando evadir una realidad que caprichosamente rechazaba.

Los vidrios del auto empañados aumentaban esa sensación de aislamiento que lo albergaba. No se molestaba demasiado en limpiarlos, se sentía bien así.

Mientras aceleraba por el asfalto mojado se preguntó si estaba escapando lo más lejos posible de un pasado que lo atormentaba o estaba presuroso de llegar a un futuro más prometedor. Desconocia la respuesta.

En algún momento de su andar errante, su mente decidió seguir su propio camino. El auto lo transportaba físicamente hacia algún lugar de la ciudad, mientras sus pensamientos viajaban en otro sentido y dirección, de la única manera que se puede llegar a ciertos lugares .

Súbitamente se detuvo. No podía creer donde se encontraba. Aturdido por lo que estaba viendo, apagó el motor y se bajó. Se quedó bajo la lluvia perplejo. Se estaba empapando pero no le importaba, su cabeza estaba en otro lado.

Nunca pudo determinar si fue el azar, casualidad o causalidad, el hecho fue que cuerpo y mente se reencontraron en el mismo espacio pero no en el mismo tiempo.

Hacia diez años que no pisaba esa esquina. Hacia diez años su vida había cambiado drásticamente cuando abandono ese lugar. Fue la ultima vez que la había visto y luego todo se derrumbó.

Desesperado miró en todas direcciones buscando a esa persona que lo había marcado. Pero no estaba.Todo eso era parte del pasado, esta vez su mente le había jugado una mala pasada.
Resignado se dirigió al auto. El frio y la lluvia se hacían sentir en su cuerpo. Las manos le temblaban. Recién al tercer intento pudo colocar la llave en la cerradura y abrir la puerta. Cuando estaba por subir, alguien tocó su hombro.
Te estaba esperando - dijo ella y sonrió.