viernes, 14 de noviembre de 2008

Sueños

Hoy soñe despierto.

Me sorprende a donde podemos ser trasladados inconscientemente. O estaremos conscientes de una u otra forma? Desconozco la respuesta.

La imaginación permite que las ideas y el mas remoto de los sueños se materialicen sin ninguna restricción, sin la mas infima traba. Sin ninguna explicación.

Hoy soñé con un campo de girasoles. Inspirado en el cuadro de Van Gogh, multiplique un girasol por cientos, por miles, quizás cientos de miles, por un campo repleto. El lugar que soñé o imagine existe, o casi. Se encuentra en Amsterdam y esta justo detrás del museo del pintor, un lugar que visite hace cuatro años atras.

Recuerdo un cielo celeste, limpio, sin la minima nube que arruinara su celeste perfecto. El sol brillaba en lo alto, por su posición debía ser cerca del mediodía. Hacia calor. Estaba vestido de blanco, pantalón y camisa de lino. A mi alrededor se escuchaban las aves que se dirigían con decisión hacia el norte. La claridad me impedía ver bien, recuerdo usar una mano de visera y entornar los ojos para intentar distinguir algo. A mi alrededor todo era campo, todo era soledad. Y de repente paso.

El sueño se derrumbo.

Abro los ojos despacio. Empiezo a ver grises. Los grises se van haciendo mas claros. Veo objetos difusos. Me cuesta adaptarme a la luz nuevamente.

Estoy en una habitación que no reconozco. Es toda blanca, esta vacia excepto por un gran espejo de pie, y el sillón blanco en el que estoy recostado. No hay ventanas, solo una puerta. Me duele la cabeza. Me reincorporo despacio. No recuerdo que hora es. No se cuanto tiempo estuve alla, mientras estuve aca. Tampoco se donde es aca, pero si se donde era alla. Se supone que debería ser al revés.

Me veo en el espejo. Estoy vestido de blanco, de lino. Tengo un girasol prendido a la camisa.

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